Gestión de calidad del contenido web
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La gestión de calidad es el conjunto de prácticas con que una empresa se asegura de que lo que entrega cumpla un estándar, siempre, y no solo cuando el día salió bien.
Aplicada al contenido de un sitio, resuelve el problema que casi todos tienen: publicar mucho y sostener poco.
El estándar tiene que estar escrito
La primera pregunta de cualquier sistema de calidad es qué significa "bien hecho" para ese producto. Sin respuesta escrita, cada persona aplica su criterio y el resultado es disparejo.
Para una página, "bien hecha" se puede definir en cinco condiciones: responde la consulta por la que la gente llega, no repite otra página del sitio, tiene un título y una descripción propios, enlaza a donde corresponde seguir, y dice qué hacer al terminar de leer.
Control de calidad y gestión de calidad
| Qué hace | Cuándo actúa | |
|---|---|---|
| Control | Revisa la pieza terminada | Antes de publicar |
| Gestión | Cambia cómo se produce | Después de ver el patrón |
El control atrapa el error de hoy. La gestión evita que vuelva. Un sitio donde cada mes hay que corregir títulos duplicados tiene control, no gestión.
Los defectos que más se repiten
- Dos páginas compitiendo por la misma consulta, que es canibalización.
- Títulos escritos para el panel interno, no para quien busca.
- Descripciones autogeneradas, con el primer párrafo cortado a la mitad.
- Páginas sin salida, que no enlazan a nada.
- Imágenes sin texto alternativo, que además es un problema de accesibilidad.
Los cinco se detectan con una revisión de diez minutos, y aun así aparecen una y otra vez. Eso es señal de que el problema está en el proceso.
Dónde ponerle el control, que no es al final
La revisión más barata es antes de escribir, no antes de publicar. Verificar que la consulta tenga demanda y que ninguna página del sitio ya la cubra cuesta diez minutos y evita un día de trabajo perdido.
La revisión antes de publicar atrapa lo formal. La de después, a las cuatro semanas, es la que dice si la página cumplió.
La trampa del indicador
Si el indicador del área es el número de páginas publicadas al mes, la calidad baja sola, porque el equipo optimiza lo que se mide. Es una ley vieja de la gestión y en contenido se cumple sin excepción.
El indicador tiene que ser de resultado: cuántas de las páginas publicadas traen visitas tres meses después. Eso ordena la producción sin necesidad de pedirlo.
La revisión de lo que ya está publicado
Todo sistema de calidad revisa el inventario, no solo lo que sale de la línea. En un sitio con años encima eso es lo que más rinde, porque hay páginas que arrastran errores desde que se publicaron.
El orden conviene por tráfico: las veinte páginas que más visitas reciben, revisadas contra el estándar, mueven más que cuarenta páginas nuevas.
Y aparece un patrón útil. Las páginas viejas suelen fallar en lo mismo, casi siempre porque se escribieron antes de que existiera el estándar, y corregirlas en lote es más rápido que una por una.
Cómo se sostiene en el tiempo
Con un ciclo corto de revisión, que es exactamente lo que describe el PDCA aplicado al SEO: se define el estándar, se aplica, se mide y se corrige el proceso.
Y con una lista fija, que es lo más simple de implementar y lo primero que abandonan los equipos. La nuestra está en el check list antes de dar publicar.
La inspección pieza por pieza, que es la otra mitad del asunto, está en control de calidad del contenido.