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Qué es la tasa de rebote

La métrica peor interpretada de todas: un rebote alto puede significar que la página funcionó perfecto.

La tasa de rebote es el porcentaje de visitas que entran a una página y se van sin hacer nada más. Durante años fue la métrica favorita de los informes y una de las peor interpretadas.

En Google Analytics 4 cambió de definición: se calcula como lo contrario de las sesiones con interacción, que son las que duran más de diez segundos, ven más de una página o completan una conversión.

Por qué un rebote alto no siempre es malo

Depende por completo de qué tenía que hacer esa página.

Tipo de páginaRebote alto significa
Horario y direcciónEncontró el dato y se fue: funcionó
Artículo que responde una dudaLeyó la respuesta: normal
Página de categoríaNo encontró el producto: problema
Página de servicioNo convenció: problema

La métrica no dice si la página es buena, dice si la visita terminó ahí. Interpretarla exige saber qué se esperaba de esa visita.

Lo que Google hace con ella

No es un factor de posicionamiento. Google no tiene acceso a la tasa de rebote de un sitio salvo que el sitio se la entregue, y lo que sí observa es otra cosa: si quien hizo clic en un resultado vuelve a la página de resultados a probar otro.

Cuándo sí hay que mirarla

Cuando cambia. Una página que rebotaba al cuarenta por ciento y pasó al ochenta después de un rediseño está diciendo algo concreto, y ahí la comparación entre periodos vale más que el número suelto.

Dónde se trabaja la tasa de rebote

Se revisa por página en Analytics 4 y se cruza con la intención de búsqueda de la consulta que trajo a esa gente, que es lo que explica la mayoría de los rebotes altos.

Casi no la usamos. Una visita que entra, encuentra la respuesta y se va no es un fracaso, y durante años se trató como si lo fuera.

¿Esto afecta a tu sitio?

Si llegaste buscando este término es porque algo lo trajo. Lo revisamos y te decimos si es un problema real y qué hacer.

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